En este paper se aborda como la existencia de la creatividad influye, impacta y apoya la gestión de los procesos de negocio.
La creatividad empresarial como el proceso de traer algo nuevo en surgimiento dentro del contexto organizacional influye en los procesos de negocio e impacta directamente en su diseño y ejecución.
A partir de esta afirmativa es necesario contestarnos ¿Cómo pueden ser mejorados los resultados creativos de una organización? El contestarnos esta interrogante nos lleva a pensar que la creatividad no debe ser considerada como un resultado –ciclo estático- sino por el contrario, como una visión de procesos –ciclo dinámico- donde esté presente la mejora continua.
Al analizar la organización y la creatividad debemos tener en cuenta varios niveles de abordaje como individuos, grupos y organizaciones, sobre las llamadas 4P producto creativo, persona creativa, proceso creativo y ambiente creativo (SEIDEL, 2009); es decir, la creatividad a un nivel superior es una función de la creatividad en los niveles inferiores (SEIDEL, 2009).
Los procesos intensivos de conocimiento se centran principalmente en el papel de las personas, los trabajadores del conocimiento y su interacción en los procesos, mientras que la creatividad genera el espacio creativo –entorno, recursos, aplicaciones, sistemas externos, etc.- en donde se crea el conocimiento; esto demuestra que existe una estrecha relación entre la creatividad y el conocimiento.
Con el objetivo de analizar como los procesos de negocio que dependen de la creatividad pueden ser controlados y gestionados, se presentan 4 preguntas a ser analizadas:


