Cadena de Valor
La cadena de valor propuesta por Porter (1987) contempla la empresa como una sucesión de actividades que van añadiendo valor al producto o servicio que la compañía va generando y que finalmente su cliente (consumidor) le comprará.
Según Martínez:
“Valor es la cantidad que los compradores están dispuestos a pagar por lo que una empresa les proporciona. El valor se mide por los ingresos totales, que reflejan el precio de los pedidos de productos de la empresa y la cantidad que se vende. Una empresa es rentable mientras el valor que recibe excede los costes totales involucrados en la creación de su producto o servicio”.
Con esta afirmación podemos decir que “la cadena de valor consiste de un conjunto de procesos que abarcan desde la planificación del producto hasta la post-venta, donde en cada etapa se agrega parte del valor que al final es percibido por el cliente” (SILVEIRA, 2007); es decir, los gerentes deben pensar en:
· Las necesidades de los clientes y prioridades
· Canales que satisfacen esas necesidades y prioridades
· Los productos o servicios más adecuados para influir a través de los canales
· Los insumos y productos más adecuados para crear los productos y servicios
· Competencias básicas para los insumos y materias primas
· Y principalmente en que el valor de cualquier producto o servicio es el resultado de la capacidad para responder a las prioridades del cliente.
Las actividades que una empresa desarrolla pueden ser agrupadas en categorías que componen la cadena de valor (Figura 1), en la que todas contribuyen en valor para el cliente. Esta cadena de valor (categorías) definidas por Porter se divide en actividades primarias –que contribuyen a la creación física del producto o servicio- y actividades de apoyo –que añaden valor por si solos o a través de relaciones con actividades primarias.
Figura 1: Cadena de valor. Fuente: Porter(1987)
Esta afirmación moderna de cadena de valor contrarresta la definición tradicional donde se sostiene que esta comienza con las competencias centrales de la compañía.
La cadena de valor se ha convertido en el medio ideal por el cual se puede identificar los puntos fuertes y débiles de una organización, y al mismo tiempo comparar los resultados (producto o servicio) con las oportunidades y amenazas que se presentan en el entorno externo.
Para que una empresa funcione de manera coordinada debe tener el valor como objetivo principal y así, obtener el máximo provecho de las oportunidades que se presentan en el mercado.
Por esto se deduce que son necesarias tres actividades para aprovechar al máximo los recursos actuales:
· Establecer las expectativas de valor del usuario final
· Identificar los recursos y estructuras necesarias
· Estructurar los sistemas de entrega valor requerido para entregar el valor esperado.
Por todo lo anteriormente mencionado es de interés organizacional que el valor esté dentro del contexto de todas las actividades planificadas para la satisfacción del cliente.
El reto que la empresa actual debe asumir es que el cliente participe en la creación de valor –ofrecerle un mayor valor al cliente- y por consiguiente establecer una diferencia que le permita superar a rivales.
Es importante mencionar que los procesos forman parte de algo más grande como es la cadena de valor y que este valor –satisfacción del cliente- se constituye en la ventaja competitiva empresarial. Por esta razón las organizaciones deben estar en condiciones de invertir tiempo y dinero en el esfuerzo para capturar y retener clientes, muestra de ello es la personalización de los productos.
Referencias:
MARTÍNEZ, D.; MILLA, A. La elaboración del plan estratégico y su implantación a través del cuadro de mando integral. España: Ed. Díaz de Santos. 2005, p. 87-90
SILVEIRA, V. Identificação de atividades intensivas em conhecimento em instituições financeiras: uma proposta de método. Tese (Mestrado em Engenharia e Gestão do Conhecimento) – Programa de Pós-Graduação em Engenharia e Gestão do Conhecimento, Universidade Federal de Santa Catarina, Florianópolis, 2007.
WALTERS, D.; LANCASTER, G. Value and information: concepts and issues for management. Management Decision, v. 37, n. 8, p. 643-656. 1999.

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